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“Lo que hoy vivimos no es más que la consecuencia de casi setenta años de desarrollo informático, un fenómeno que para muchos constituye la cuarta revolución industrial o, por sus dimensiones geopolíticas, un proceso equiparable a la carrera espacial”.

Por: Juan Francisco Camino

En los últimos años, el auge de la inteligencia artificial generativa y su uso masivo han hecho que muchas actividades diarias —sobre todo en materia de redacción, diseño, cálculo y programación— las realice una máquina a partir de una orden (prompt), procesada mediante algoritmos que, gracias al desarrollo histórico de la informática, hoy pueden emular procesos cognitivos de los seres humanos.

Pero ¿es realmente nueva la inteligencia artificial? La respuesta es no. De hecho, el padre de la computación moderna, Alan Turing, planteó la pregunta que abrió el camino a todo lo que vino después: ¿Qué tan capaz es la máquina de emular las acciones humanas? Desde cálculos matemáticos a gran escala hasta modelos de aprendizaje automático y redes neuronales artificiales que predicen el clima, la vulnerabilidad a la pobreza o la posibilidad de que un movimiento bancario sea fraudulento. Lo que hoy vivimos no es más que la consecuencia de casi setenta años de desarrollo informático, un fenómeno que para muchos constituye la cuarta revolución industrial o, por sus dimensiones geopolíticas, un proceso equiparable a la carrera espacial.

Actualmente, se estima que alrededor de mil millones de personas usan ChatGPT cada semana, de modo que ya no cabe preguntarse cómo afrontaremos el advenimiento de la IA ni cuál es el mundo que nos espera. Los distintos modelos evolucionan de manera casi inmediata, a tal punto que las legislaciones sobre esta materia pueden quedar obsoletas incluso antes de terminar su discusión y entrar en vigencia. Por ejemplo, el modelo Claude Sonnet 4.6 fue entrenado con datos hasta agosto de 2025 y la última versión, Claude Sonnet 5, con datos hasta enero de 2026. En cambio, un proceso de formación de la ley en el Ecuador puede durar entre ocho meses y un año, siempre que exista la voluntad política para llevarlo adelante (sin considerar los proyectos económicos urgentes).

Por eso, la pregunta que cabe es si realmente estamos preparados para usar esta herramienta, cuyo alcance no se limita a escribir las órdenes descritas en el primer párrafo. También permite crear procesos de aprendizaje automático para distintas tareas (como la categorización o la predicción, sin necesidad de programar cada caso), modelos de procesamiento de lenguaje natural (para detectar emociones a partir de un gran volumen de texto o de reacciones en redes sociales) o redes neuronales artificiales, que permiten clasificar características faciales en tiempo real e identificar personas con celeridad.

Frente a ello, la Universidad Johns Hopkins identificó once habilidades esenciales para trabajar en inteligencia artificial. Entre las más destacadas figuran las matemáticas —base de la IA y del aprendizaje automático—, la estadística y la probabilidad, y la capacidad de resolución de problemas junto con el pensamiento crítico; estas dos últimas resultan indispensables para la supervisión humana de los modelos y para el desarrollo, la innovación y la optimización de la IA.

A esto se suma la infraestructura computacional, esencial para que tanto el sector público como el privado puedan implementar la IA y hacer sostenible su uso. Conforme lo establece el Government AI Readiness Index de Oxford Insights (un índice que evalúa las capacidades de los países para el uso y el desarrollo de la IA), la capacidad computacional es uno de los parámetros más importantes, ya que permite identificar la disponibilidad de infraestructura de alto rendimiento: centros de datos, proveedores de nube pública y servidores con potencia suficiente para alojar grandes volúmenes de datos y entrenar modelos de IA. En este indicador, Ecuador obtiene una valoración de 6.90/100, una de las más bajas de América del Sur, y solo supera a Bolivia, Venezuela y Paraguay. En la valoración global, el país alcanza 53.04/100 y ocupa el puesto 66 de 195.

Igual de fundamental es el rol del Estado en el desarrollo de la IA. Según el mismo índice, el valor más alto entre los parámetros medidos corresponde al compromiso del gobierno con el desarrollo de la inteligencia artificial (78/100), que se traduce en la existencia de una estrategia nacional y de legislación en la materia. Ecuador presentó su estrategia en marzo de 2026; sin embargo, el proyecto de ley de inteligencia artificial llegó a la Asamblea Nacional en 2024 y su trámite continúa en la Comisión de Educación, sin que exista aún el informe para el primer debate del pleno. Por ende, el país todavía no cuenta con un modelo de gobernanza que identifique con claridad la estructura de rendición de cuentas, los responsables de la regulación y el ente rector.

Ese es el estado en el que el Ecuador llega al desafío que supone la implementación y el desarrollo de la IA. La tarea es titánica y exige realizar con urgencia las reformas necesarias para que el país —Estado, sector privado y ciudadanía— pueda utilizarla y desarrollarla, y así adaptarse a una herramienta que abarca desde el internet de las cosas (conducción autónoma, casas inteligentes, etc.) hasta su aplicación en el sector productivo o en la seguridad. Es indispensable revisar las mallas curriculares de todos los niveles de estudio para reforzar las capacidades matemáticas y el pensamiento crítico, adoptar capacidades computacionales acordes con el interés nacional y definir una regulación adaptativa que identifique riesgos y establezca con claridad los parámetros de gobernanza y ética en el desarrollo y la utilización de la inteligencia artificial.

La IA ya llegó; los que estamos tardando somos nosotros.

Fuentes consultadas:

  1. El País, “ChatGPT se convierte en la aplicación más rápida en conseguir 1000 millones de usuarios”: https://elpais.com/tecnologia/2026-06-04/chatgpt-se-convierte-en-la-aplicacion-mas-rapida-en-conseguir-1000-millones-de-usuarios.html
  2. Anthropic, datos de entrenamiento de Claude: https://support.claude.com/es/articles/8114494-que-tan-actualizados-estan-los-datos-de-entrenamiento-de-claude
  3. Johns Hopkins Engineering, “11 Essential Skills for a Job in Artificial Intelligence”: https://ep.jhu.edu/news/11-essential-skills-for-a-job-in-artificial-intelligence/
  4. Oxford Insights, Government AI Readiness Index 2025: https://oxfordinsights.com/ai-readiness/government-ai-readiness-index-2025/
  5. UNESCO, “Ecuador presenta su estrategia nacional para el desarrollo y uso ético de la IA”: https://www.unesco.org/es/articles/ecuador-presenta-su-estrategia-nacional-para-el-desarrollo-y-uso-etico-de-ia-unesco-presenta-la-ram
  6. El Universo, “Comisión de Educación de la Asamblea Nacional no avanza en el trámite de una ley de inteligencia artificial para Ecuador”: https://www.eluniverso.com/noticias/politica/comision-de-educacion-de-la-asamblea-nacional-no-avanza-en-el-tramite-de-una-ley-de-inteligencia-artificial-para-ecuador-nota/

Juan Francisco Camino es PhD en Estado de Derecho y Gobernanza Global por la Universidad de Salamanca. Es investigador y docente tiempo parcial en el Instituto de Altos Estudios Nacionales